“Con Han Solo me salió muy bien la jugada”

Harrison Ford como Han SoloHarrison Ford ha revivido con la séptima entrega de ‘Star Wars’ a sus 73 años, con planes de hacer la quinta de ‘Indiana Jones’ y la secuela de ‘Blade Runner’

Entre la prensa, el mito en pantalla siempre tuvo fama de no digerir demasiado bien las entrevistas. Con el tiempo se fue ganando una fama perenne de viejo cascarrabias, de divo irascible con pocas ganas de titulares, con cierto desdeño por esa parte incrustada y obligada de su profesión. Por eso esta mañana de octubre en Los Ángeles sorprende que en el aire haya algo distinto.

“No suele ser muy amigo de promocionar sus películas, pero con esto de ‘Star Wars’ anda con un entusiasmo que hacía tiempo que no se le veía”, comparte, a modo de confidencia, uno de los publicistas que le espera en la duodécima planta de un hotel de Beverly Hills. Y es un presagio que no tarda mucho tiempo en confirmarse. Desde el fondo del estrecho pasillo enmoquetado ya quedan pocas dudas de su determinación, caminando sin señal alguna de apatía, cargando su chaqueta al hombro, de saludo firme y voz profunda al alcanzar la puerta de su habitación.

Ya dentro, sentados sobre un sofá más bien rígido de tres plazas, queda claro que la carcasa permanece casi intacta, pelo blanco abundante y el clásico pendiente en su oreja izquierda, de viejo rockero que tuvo y retuvo. Parece indudable que por Harrison Ford han discurrido los años sin causar daños irreparables, de soslayo. A sus 73 años, aún cuenta con la inmensa ventaja de poder decidir hasta dónde estirar el chicle.

Ese pelo blanco, sumado a los 210 millones de dólares que se le presuponen en su cuenta bancaria, y a las más 50 películas entre pecho y espalda, habrían hecho presagiar una retirada a tiempo. Pero no, quiere seguir. Ford no ha dudado en ser parte del que puede ser el mayor taquillazo de la historia, “Star Wars: El despertar de la fuerza”, de estreno el próximo 18 de diciembre a nivel mundial.

Sabe además que habrá otras dos entregas más de la trilogía galáctica. Y las hará, sin problemas, además de un quinta parte de Indiana Jones, apalabrada con Steven Spielberg, y una secuela de “Blade Runner”. Parece tener hambre, ganas de seguir siendo actor. Dice intuir que la muerte aún le queda lejos.

¿Se le llegó a pasar por la imaginación el boicotear la nueva trilogía y decirles que no a hacer de Han Solo de nuevo?
(risas) La verdad es que no porque vi el guión, que es realmente fabuloso. Me motivó a decir que sí la ambición de traer algo nuevo, de trabajar con un director que admiro mucho y una oportunidad de volver a estar con gente con la que siempre tuve mucha diversión.

¿Le ponía la idea de trabajar con el director más cotizado de Hollywood?
A J.J. Abrams le he visto crecer y florecer hasta convertirse en alguien muy relevante para la industria. El placer fue todo mío.

Así que no le dio muchas vueltas…
Hombre, algo de cabeza le eché al asunto, pero fue una decisión muy fácil de tomar.

¿Cuánto diría que le debe a Han Solo, si es que es posible cuantificarlo?
Esta es una profesión bastante peligrosa. Tienes que saber que cada vez que sales a interpretar un nuevo personaje, es un riesgo y un reto. Han Solo constituyó algo parecido pero me salió muy bien la jugada.

¿Lo de peligrosa lo dice también por el miedo a meter la pata hasta el fondo con el papel equivocado?
He pasado por esa clase de problemas en el pasado y creo que he sabido salir adelante. Sigo interesado en asumir riesgos, en darle votos de confianza a las películas en las que trabajo. Siempre he mantenido viva la ansiedad, la ambición de hacer cosas diferentes, pero mi involucración con esto a través de Han Solo significa mucho para mi. Fue un regalo inmenso para mi como actor.

Ahora, parece, es un poco más agradecido de lo que fue en el pasado con el tipo torpón y un tanto mercenario que acabó por enamorar a la princesa Leia en la primera trilogía galáctica. Porque en realidad lo suyo con Solo tuvo siempre un sabor a desdeño, sin mostrar nunca demasiado entusiasmo por el personaje. “Nunca fue muy interesante para mi”, apuntó en una entrevista, sin querer hablar casi del tema cuando David Letterman le preguntó por el rol en ‘El retorno del Jedi’. Lo despachó con su clásico desinterés por las entrevistas.

Puede que tuviera que ver con el hecho de que no fue en realidad Solo el artífice de su fama posterior sino Indiana, con su látigo y su sombrero. Tras “En busca del arca perdida”, la vida cambió para el carpintero de Illinois, con los papeles que le proyectaron al estrellato.

Antes de eso, las pasó canutas en Hollywood. “Dejé el mundo de la interpretación porque estábamos esperando nuestro segundo bebé (casado entonces con Mary Marquardt, su primera mujer) y nos gusta comer. No lo estaba logrando como actor”.

Hoy tiene una flota considerable de avionetas, un rancho en Wyoming y el caché para cobrar 20 millones de dólares por película.

Después de tanto recorrido, ¿no le da miedo que le frían a secuelas de Star Wars?
Eso no es un peligro, es una oportunidad. Siempre he hecho diferentes cosas por el camino además de las franquicias. Eso es lo que hago, diversifico, así que no me preocupa el estancarme con un mismo personaje. Además, la ventaja de que el público conozca a alguien como Solo es que hay una parte del trabajo que hasta cierto punto ya está hecho. El resto es tratar de traer algo nuevo a la mesa para darle un nuevo giro.

¿Diría que es de los nostálgicos por el pasado?
La verdad es que no tengo nostalgia en absoluto. Soy consciente de todo lo que me ha traído el pasado, de mis hijos —el más joven tiene 14 años, “envuelto en su propio mundo”—, y hasta mis nietos, pero no tengo nostalgia ni echo de menos lo anterior para nada. Soy más de pensar en el futuro que en el pasado.

Colin Trevorrow, el director de “Jurassic World”, decía estar preocupado por no estar a la altura de la cinta de 1993. ¿Le preocupan las comparaciones de esta séptima parte con la trilogía original?
No me preocupa en absoluto. Tengo un sentimiento muy poderoso de que va a ser enormemente satisfactoria para el público. No habrá comparaciones porque es una continuación. Aunque ha habido muchos cambios en la manera de hacer películas, al final se trata de contar una historia y en este caso es muy buena.

¿Incluso frente a los puristas?
Estoy aquí para confirmar que J.J. Abrams no la ha cagado para nada, ni él ni nosotros. Puede que la pelota todavía esté en el aire porque la película aún no se ha estrenado, pero estoy seguro de que la vamos a sacar del estadio. Es fundamentalmente un cine exquisito, valiente, muy fiel a la esencia de las tres primeras, a su espíritu, una gran contribución al legado de “Star Wars”.

¿Ha pensado en el efecto que tendrá en taquilla, en ese asunto del posible récord?
Me importa un carajo, a decir verdad. Me da igual si baten records o no porque yo no pienso en esos términos. Quiero que recuperen su inversión y que la gente se lo pase bien.

Spielberg le andaba vacilando el otro día en una rueda de prensa para que diga que sí a otra entrega de Indiana Jones. ¿Cómo va eso?
Tenemos un principio de acuerdo. Si conseguimos un guión satisfactorio, haremos una quinta película.

También parece que habrá una secuela de “Blade Runner”.
Sí, me motiva la complejidad de la historia, la posibilidad de alargarlo y de trabajar con Ryan Gosling. Es un mundo lleno de posibilidades.

¿Pensó en dejar la profesión en dejar en algún momento?
Nunca he sentido ganas de dejar de hacer lo que hago. Me gusta el hecho de trabajar por un tiempo e irme a mi casa después. Me gusta el reto de hacer cosas nuevas, el resolver problemas, ese aspecto de hacer películas, trabajar con gente para conseguir la mejor forma de expresar una idea.

¿Diría que Spielberg es el ‘number one’?
Yo no hago clasificaciones. Ni siquiera tengo un sabor de helado favorito, por decirlo así, y por supuesto jamás me decantaría por uno de mis cinco hijos o por una de mis avionetas. Cada cosa en su estilo tiene su encanto. Spielberg es un tipo enormemente talentoso, lo quiero a muerte.

¿Qué ve cuando se mira en esos antiguos personajes?
Me alegra ver que era un tipo que estaba trabajando duramente en su oficio. Hoy veo a un hombre que todavía está trabajando en la calidad de su trabajo, que no es tan mono como solía, pero qué carajo (risas).

A lo largo de su carrera le han criticado con dureza por algunos de los papeles que ha elegido. ¿Se arrepiente especialmente de alguno?
No me interesa la opinión de otras personas sobre lo que he hecho en el pasado porque no tienen nada que ver conmigo. Creo que he vivido con mis propias decisiones y he aprendido a lidiar con las críticas, con mi propio juicio de las cosas que hago sin dejarme afectar.

¿No ha habido nadie que le haya tocado la fibra sensible?
A veces te topas con cosas que realmente te duelen, pero después te concentras en llevar a tu niño al colegio y te vuelves a sentir bien. Las críticas en el cine no son determinantes.

Parece usted tener una confianza apabullante en sí mismo. ¿No será esa la clave de su leyenda?
No creo, sino más bien el placer de hacer mi trabajo, de estar con gente muy inteligente. Disfruto de ver lo que he hecho, pero una vez que le doy carpetazo a una película rara vez vuelvo a verla. Ahí se queda.

Las críticas a la falta de creatividad de la industria en Hollywood han sido feroces últimamente. ¿Le gustaría sumarse a la causa?
Nunca he tenido mucho que ver con el negocio y por eso no juzgo lo que está pasando. Sencillamente porque no lo necesito, ya hay otra gente encargada de hacerlo. Procuro concentrarme en mi vida, mi familia, mis oportunidades.

Entonces, del debate sobre la igualdad salarial, ni hablamos.
Jamás he tenido apetito para esa clase de discusiones.

¿Y sobre Donald Trump como próximo presidente de esta gran nación?
(Se impone un largo silencio) Es algo que no espero que pase en absoluto.

¿Hasta qué punto le interesa la política?
En mi vida privada me interesa muchísimo, pero no creo que la gente deba estar interesada en lo que yo pienso solo por ser una persona famosa o porque tienen una relación conmigo a través de la gran pantalla. Aquellos que quieran dar su opinión de forma abierta, tienen todo el derecho del mundo, pero no es mi estilo.

¿Le gusta en el mundo en el que vivimos?
Creo que tenemos muchos asuntos de los que ocuparnos. Existe una gran necesidad de aunar recursos para proteger la naturaleza, para servir al hombre. Tenemos grandes problemas de índole política, la moralidad de vivir en un mundo con escasos recursos. Hay un mundo de problemas, aunque me interesan mucho más las soluciones que los problemas.

¿Si pudiera elegir una foto de un personaje para su perfil en la enciclopedia, cuál sería?
No me decanto por ninguno. Lo que realmente valoro es la variedad tremenda que he tenido la suerte de haber podido disfrutar. He aprendido de cada director.

Foto histórica la de su reencuentro en Londres con Mark Hamill y Carrie Fisher. ¿Qué puede contar de ese momento?
Fue genial. Estábamos leyendo un gran guión, y por eso me sentí muy bien. Es increíble volver a estar con ellos, pero lo que importa es el estar unidos alrededor de algo que realmente vale la pena.

Inmediatamente después de esa última idea estira la mano, listo para despachar a su interlocutor. Por delante, semanas de promoción de una saga que llegó a despreciar y que ahora le llena de vida. Queda el gruñón, de eso no hay duda, pero el discurso ha cambiado. “Tres son suficientes para mi”, señaló al terminar la última aventura con los Jedi en 1983. “Estoy feliz de haber visto este disfraz por última vez”.

Quién le ha visto y quién le ve, ahora parte de una maquinaria perfectamente engrasada que ya está lista para ingresar cerca de 2.000 millones de dólares en taquilla —de acuerdo a algunos cálculos iniciales—, un fenómeno que solo en entradas por internet ya ha facturado más de 50 millones de dólares en EEUU.

La fuerza es más intensa que nunca en él.

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