Con las arcas secas en San Bernardino

sab bernardino esta en bancarrotaTras declararse en bancarrota en agosto del 2012, los recortes en servicios han tenido un fuerte impacto sobre la población hispana

Jacquelinne Mejía. Los Angeles

Otelio Loeza camina por las bancas de un parque del centro de San Bernardino. Es una de las actividades que puede disfrutar de forma gratuita. Loeza se mudó del Condado de Los Angeles hace un año en busca de mejores oportunidades, pero actualmente está desempleado.

No es el único, los reportes financieros enviados al ayuntamiento un mes antes de que la ciudad se declarara en bancarrota mostraban que la tasa de desempleo superaba el 15%.
“He notado que la mayoría de las personas aquí sobreviven gracias al welfare. Cada vez que voy a la tienda, veo a gente pagando con [tarjetas EBT]”, dice Loeza.

Según el Censo de 2010, San Bernardino es la segunda ciudad más pobre de Estados Unidos después de Detroit, con el 2.8 por ciento de su población por debajo del umbral de la pobreza. Para ayudar a la ciudad a mantener su rumbo, el Concejo Municipal votó por una reducción de 6.2 millones de dólares en el departamento policial de la ciudad.

Sin embargo, los recortes han tenido un efecto inmediato sobre los servicios del lugar. El teniente Paul Williams, oficial de información pública, dijo que aunque el número de oficiales que patrullan la ciudad sigue siendo el mismo, las respuestas a casos que no fueran emergencias han tomado más tiempo. Asimismo, destacó el hecho de que durante el 2012 los casos de homicidios se han incrementado en un 45 por ciento comparado con el mismo periodo del 2011.

Sin efectivo disponible, no solo los consumidores sufren, sino también los negocios de la ciudad, muchos de ellos latinos. “Muchas personas llegan sin efectivo y con asistencia del Gobierno”, explica Héctor Cruz, propietario de Angie’s Bakery, un negocio familiar localizado en la Avenida Highland. “Eso afecta nuestro negocio pues retrasa el dinero que antes obteníamos en el mismo momento de la venta, ya que los fondos generados de esta forma nos llegan hasta el final del mes”. El comerciante dice que las ganancias retrasadas le impiden pagar aquellos servicios que se vencen a mitad del mes, forzándolo a pagar cargos extra por pagos atrasados.

Mark Pisano, estudiante de último año en USC Sol Price School of Public Policy, terminó recientemente un estudio referente a la economía de San Bernardino y encontró que “una combinación de factores externos e internos ha creado una tensión financiera que está perjudicando a la ciudad”.

Léase como factores externos la pérdida de empleo, la clausura de una agencia de reurbanización y el cierre de plantas importantes como la Norton Air Force Base. Todo esto ha contribuido al bajón económico de la ciudad.

“Uno de los factores internos y quizá el principal, es el hecho de que San Bernardino es una de las grandes ciudades de California que se conduce bajo su propia ley y no la del estado”, dijo Pisano.

Mientras que las ciudades gobernadas por la ley estatal manejan sus finanzas a través de un proceso presupuestal, San Bernardino utiliza su propia ley para establecer, por ejemplo, la decisión de fijar los salarios de los empleados públicos comparándolos con los de otras ciudades circundantes. La falla en un sistema como éste, dice Pisano, es que San Bernardino se comparó con ciudades que se encuentran en una situación económica muy diferente, la mayoría con mayores ingresos.

Pisano opina que una solución sería que la ciudad cambie su situación actual y pase a ser regida bajo la ley estatal. Esto, dice, depende de los votantes. “Los residentes de San Bernardino pueden cambiar el destino económico de su ciudad. Está en sus manos poder hacerlo”, concluyó el experto.

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