Del clóset al ring de boxeo

Orlando Cruz, de Puerto Rico, es el primer pugilista en activo en la historia del boxeo que admite su homosexualidad

Pepe Penales. Los Angeles

Le costó trabajo tomar la decisión. No fue fácil. El actual campeón latino de peso pluma de la OMB, Orlando “El Fe-nómeno” Cruz confesó ser homosexual en una entrevista con Telemundo.

Es el primero en admitirlo, en declararlo “después de ocho o nueve años luchando con ello”, según sus palabras. Se necesita valor para confesar esta verdad, sobre todo considerando su profesión, el boxeo.

“No quiero rating”. Dijo. “Lo hago porque quiero ser libre”. Pero su mensaje va más allá. También dijo haberlo hecho pensando en los niños que pasan por la misma situación y que son intimidados por sus compañeros de escuela.

Nadie sabe cómo afectará esto su carrera. Pero el paso está dado. Cruz, que representó a la isla en los Juegos Olímpicos del 2000, tuvo acción el 19 de octubre cuando defendió su cetro ante el mexicano Jorge Pazos.

Las muestras de afecto por esta decisión se han sido muchas, pero también existe la incertidumbre sobre la reacción de sus futuros oponentes o si de plano se nieguen a pelear con él.

Hasta ahora se sabe únicamente de otro boxeador que salió del clóset. Fue Emile Griffit de Islas Vírgenes, quien se retiró en 1977. Pero éste comentó su condición décadas después de haberse retirado de los cuadriláteros.

Por lo pronto, el pugilista dijo sentirse orgulloso de ser homosexual y cree que muchos boxeadores sospechan de su preferencia pero que han respetado su privacidad.

Así, mientras se prepara para escalar a los primeros lugares en su categoría, Cruz ya se ha desecho de una carga que no lo dejaba ser él mismo. Ahora solo le toca seguir peleando en el más viril de los deportes.

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