El primer paso a la legalización

Un proyecto de ley sobre la reforma migratoria ofrece un largo camino a la legalización a millones de indocumentados, pero también la posibilidad casi inmediata de trabajar y viajar sin temor a ser deportados.

 

Pasaron 27 años para que millones de inmigrantes indocumentados pudiera ver la luz al final del túnel. No se trata de una amnistía como la concedida por el ex presidente Ronald Reagan en 1986, sino una reforma al sistema de inmigración impulsada por el actual presidente Barack Obama.

Un grupo bipartidista conocido como “The Gang of Eight” se dio a la tarea durante meses de establecer las guías, de cortar aristas, de allanar lo más posible un proyecto que pudieran llevar a la mesa de Obama, no sin antes tener que presentarlo para su aprobación ante el Congreso de los Estados Unidos. El proyecto se llama “Seguridad fronteriza, oportunidad económica y modernización de la ley de inmigración 2013”.

Se espera que el proyecto se someta a debate este mes de junio. De aprobarse, la propuesta se convertiría en ley y se pondría en marcha tan pronto como seis meses después de haber sido firmada.

No todo es miel sobre hojuelas. El camino a la legalización es largo, 10 años para obtener la residencia permanente y otros 3 para hacerse ciudadano. Mientras tanto, las personas entrarían en una categoría denominada como Inmigrante Provisional Registrado (RPI, por sus siglas en inglés).

De acuerdo al borrador, quedarían fuera de cualquier posibilidad las personas que entraron al país después del 31 de diciembre de 2011 y las que hayan cometido al menos un delito grave o tres menores. Por otro lado, las personas que califiquen tendrán que pagar una multa de 2,000 dólares en tres fases: dos de 500 y la tercera de 1,000. También tendrán que demostrar presencia continua en el país y estar al día con sus impuestos.

El proyecto presenta otros cambios significativos, por ejemplo la reducción de visas de carácter familiar, la eliminación de la lotería de visas y el aumento, en contraparte, de visas para personas altamente capacitadas y de empresarios.

Los estudiantes conocidos como “dreamers” y los trabajadores agrícolas podrán obtener la residencia permanente en un plazo de cinco años y la ciudadanía de inmediato después de obtener su tarjeta verde. Esto, aunado con la captación de inmigrantes altamente capacitados es visto por los especialistas como una medida para mejorar y fortalecer el crecimiento económico de la nación.

Todo el proyecto está sujeto a una acción preponderante: la seguridad de las fronteras. Para ello se propone un amplio y costoso operativo para ‘sellar’ las líneas fronterizas con el fin de detener la entrada de personas de forma ilegal. Además, como parte de la seguridad interna, el uso del sistema E-Verify se haría obligatorio para evitar que las empresas contraten a trabajadores ilegales.

Han sido muchos años de espera y aunque el proyecto no incluye una solución inmediata para los millones de afectados, al menos presenta la posibilidad de salir de las sombras y vivir sin temor, mientras se obtiene la residencia y la ciudadanía. Habrá que ver qué pasa en el Congreso cuando la propuesta llegue a votación. Para que sea aprobada, esta necesitará 60 votos a favor en el Senado y 218 en la Cámara de Representantes.

Lo que sí es un hecho es que las personas interesadas tienen que prepararse con todos los documentos necesarios para comenzar los trámites. Se acabó la espera. El primer paso a la legalización está dado.

Speak Your Mind

*

más información