La comida rápida afecta más a los jóvenes hispanos

efectos de la comida rapidaUn estudio revela el impacto negativo de los restaurantes de comida rápida ubicados a una milla o menos de las escuelas

Una de las grandes tentaciones de los adolescentes suele ser la comida rápida y si la pueden conseguir cerca de donde van a la escuela, mejor, aunque las consecuencias de hacerlo muy a menudo tiene su precio… no monetario sino en lo que a salud se refiere.

Los adolescentes hispanos y afroamericanos que estudian en escuelas próximas a restaurantes de comida rápida tienen mayor tendencia a ser obesos o a beneficiarse menos del ejercicio que los blancos y los asiáticos, según se desprende de un nuevo estudio publicado recientemente.

El estudio, realizado por investigadores de las universidades Baylor y American, encontró que el hecho de que los estudiantes que asisten a escuelas a una milla o menos de distancia de un restaurante de comida rápida equivale a anular el ejercicio físico hecho un día por semana.

Pero en el caso de los estudiantes hispanos y afroamericanos en barrios urbanos de bajos recursos, que haya un restaurante de ese tipo a una milla o menos de la escuela, puede significar que se cancelen los beneficios de hasta tres días de ejercicio a la semana.

Los jóvenes que asisten a escuelas en zonas de menores ingresos tienen generalmente una mayor masa corporal y consumen más bebidas gaseosas, señalaron los expertos.

“Nuestro estudio demuestra que los restaurantes de comida rápida cerca de las escuelas son una influencia que magnifica los efectos en algunos niños de minorías en escuelas de barrios de menores recursos”, dijo el doctor Brennan Davis, profesor de marketing de Baylor University, quien desarrolló la investigación junto a Sonya Grier, de la American University.

“Los hallazgos muestran que es importante examinar comportamientos y contextos asociados a las minorías en áreas urbanas de bajos ingresos”, dijo Grier.

“Estas poblaciones no sólo son las de crecimiento más rápido, sino que también tienen las tasas de obesidad más altas, mientras que han sido poco estudiadas”, afirmó la investigadora.

El principal problema radica en que la escuela es el ambiente en el cual los adolescentes pueden decidir por sí mismos la comida que consumirán, libres del control de los padres, por lo que pueden elegir comer “fast-food”.

El estudio planteó también la necesidad de conocer las estrategias de marketing y su incidencia en las personas dependiendo de sus ingresos, etnicidad y la zona geográfica donde viven.

“Las promociones de cadenas de ‘fast-food’ probablemente van a ir dirigidas a aquellos adolescentes que estén cerca de los restaurantes y que tienen mayor riesgo de obesidad. Acciones voluntarias de la industria o políticas que impulsen comidas más saludables cerca de las escuelas pueden contribuir a crear ambientes escolares más sanos”, dijo Davis.

Este estudio viene a complementar investigaciones anteriores, como una de la Universidad de California publicada en 2009, que halló que aquellos estudiantes que tenían un restaurante de comida rápida a media milla de su escuela consumían menor cantidad de frutas y vegetales, ingerían más gaseosas y tendían a tener más sobrepeso que los adolescentes alejados de ese tipo de establecimientos.

Con información de Pulso Global News

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