México ante su propio grupo de la muerte

El sorteo del Mundial dejó al tricolor junto al gran favorito Brasil, pero con la esperanza de hacerse con el segundo boleto a costa de Croacia y Camerún

En Sudáfrica 2010 a la Selección Mexicana le tocó el primer grupo, donde el anfitrión fue cabeza de serie y donde también se ubicaron Francia y Uruguay. Nada fácil, pero el entonces conjunto dirigido por Javier Aguirre se las arregló para colarse a la segunda ronda.

La suerte le jugó las mismas cartas para este sorteo mundialista. El grupo de los verdes vuelve a tener los mismos ingredientes: un equipo africano, uno sudamericano y el otro europeo. De chile, de dulce y de manteca. Camerún, Brasil y Croacia. En ese orden.

Otra vez se vislumbra un camino empedrado, cuesta arriba, con trampas en el trayecto. Aunque a priori el grupo se antoja menos peligroso que el de hace cuatro años. Descartando por obvias razones a Brasil, Croacia y Camerún son rivales más a modo. A eso le apunta el cuadro del “Piojo” Herrera, a pelear el segundo boleto e intentar hacerle una travesura al pentacampeón.

Hay confianza en el seno de la selección. Debe haberla. En otros lugares, como en España, por ejemplo, no tienen la misma opinión y piensan que el Tri no pasará de la primera ronda. Pesa el terrible proceso mundialista del equipo mexicano, el que estuvo a punto de dejarlo fuera de la fiesta grande.

Punto a favor puede ser el hecho de que los aztecas no tendrán que enfrentar a Brasil en el partido inaugural. “El Piojo” comentó que hubiera sido complicado abrir contra el anfitrión con todo el apoyo de su gente, contra la historia del más ganador del mundo, con todos los ojos puestos en el gran favorito de la justa. Además, los amazónicos se la tienen jurada a los mexicanos, luego de que éstos les arrebataran la medalla de oro en la final de los Juegos Olímpicos del 2012.

El primer duelo es clave en Copas del Mundo. Pueden darle a un equipo confianza si hay un triunfo, ansiedad si hay un empate o temor si ocurre una derrota.

El debut de México será de dientes apretados. Una lucha frontal contra un rival más grande y más veloz. Un Camerún que llega a su séptima Copa del Mundo sediento de sangre. En el Mundial pasado no pasó de la primera etapa al perder sus tres compromisos. Van por la revancha y el Tri está en su camino.

Luego viene Brasil, al que todos querían evitar, al que todos ven disputando la final, al de casa. En tiempos recientes México le ha plantado cara a los sudamericanos. Se agranda. Se envalentona. Se atreve. Hay que ver si sucede lo mismo en la justa mundialista.

A cerrar contra Croacia, el duro de los Balcanes. Los Kockasti tienen dominio de balón, fortaleza física y orden en defensa. A esas alturas llegarán para definir posiciones. Eso los hará doblemente peligrosos. En el medio terreno tienen a su carta fuerte, el cerebro y las piernas de Luka Modric. En su contra está el hecho de que se ganaron su boleto a Brasil jugando la repesca ante Islandia tras haber quedado muy alejados del líder de su grupo clasificatorio, Bélgica, que les sacó nueve puntos de ventaja.

El equipo mexicano deberá emplearse a fondo para colarse a los octavos de final. En los últimos cinco mundiales lo han conseguido. Existe cierto escepticismo entre el aficionado azteca, sobre todo por tener como cabeza de serie al gran favorito Brasil. Pero también hay lugar para la esperanza, para confiar en que el Tri dirigido por Miguel Herrera llegue con su mejor versión a un Mundial que casi se le va de las manos.

Speak Your Mind

*

más información