Un Tri maduro en pos de la Copa

México presentará en la Confederaciones un plantel experimentado con varios jugadores que se han consolidado en sus clubes

Pepe Penales. Los Angeles

Dejaron de ser promesas. Hoy son realidades. Gio dos Santos, Andrés Guardado, Héctor Moreno, Javier Aquino, “El Chicharito” Hernández. Hoy son la base de una escuadra sólida, con madurez y con varias millas recorridas.

Están los “foráneos”, los que se ganaron un lugar en las ligas europeas. Unos jugando más, otros de relevo pero igual de importantes para sus equipos. Por su trayectoria en el viejo continente son los que llevan el peso de una selección que quiere dejar una buena imagen en este torneo de campeones.

Los de casa, los que se la rifan cada semana en la Liga MX son elementos probados, confiables y listos para cosas mayores. J.J. Corona, Torres Nilo, Zavala, Hiram Mier, Torrado, Angel Reyna, Raúl Jiménez, De Nigris y Oribe Peralta brillan con luz propia. El resto no desentona.

Lo hecho en selecciones menores motiva para esperar buenos resultados. Se está trabajando bien desde las bases. Campeones del mundo sub 17, campeones panamericanos, campeones olímpicos, campeones del Esperanzas de Toulon. Falta que la mayor se haga presente. La Confederaciones es una buena oportunidad. Ya los aztecas saborearon las mieles del triunfo en estas instancias. Fue en 1999 jugando en casa y derrotando en una final desquiciante a Brasil por 4-3, con tantos de Miguel Zepeda (2), Cuauhtémoc Blanco y José Manuel Abundis.

El actual conjunto dirigido por “El Chepo” de la Torre no va en calidad de víctima. Es una selección que lleva tiempo jugando con la misma base. Dejando de lado al delantero Carlos Vela, quien se negó una vez más a ser parte del equipo, el resto puede cumplir con sus asignaciones. Los de menor calado en competencias internacionales, como Diego Reyes, Hiram Mier, Jesús Molina y Raúl Jiménez se han destacado en la liga local. Es cierto, al equipo le ha faltado el gol en sus últimos compromisos, pero si el delantero del Manchester online casino United las tiene a modo, los pepinos llegarán.

Hablando del “Chicharito”, el tapatío es codiciado por equipos importantes de Europa, luego de destacar como goleador nato durante casi tres años con los Diablos Rojos. Está listo para ser el eje de ataque de cualquier combinado de peso. Gio y Guardado han ganado en regularidad. Aquino es pieza importante en el Villarreal. Con De Nigris y Oribe Peralta la delantera de México se ve fuerte.

Desde la meta defendida por Chuy Corona, pasando por “El Maza” Rodríguez, Héctor Moreno y Carlos Salcido, se nota una zona baja segura y sobria. Donde falta un poco de galleta es en la parte medular. Solo Torrado denota categoría y bagaje, pero necesitará quien le haga ciertas coberturas que requieran velocidad de piernas. Los laterales abajo y arriba tienen pila suficiente para crear peligro. Torres Nilo, Zavala, Aquino y Pablo Barrera son incansables por las bandas.

A México le puede beneficiar el hecho de no jugar bajo presión, pero todos sabemos que el exceso de confianza suele cobrarle altos dividendos. Si quiere evitar el ridículo, deberá apelar a la experiencia y madurez que ha ganado hasta ahora. Si el tricolor desarrolla un nivel de alta competencia enfrentándose a este tipo de rivales, le puede servir para cerrar fuerte su eliminatoria mundialista, donde comenzó danto tumbos.

No le cae mal esta competencia a los mexicanos. Que se vayan dando una probadita de lo que les espera en el Mundial, si logran calificar. Que respiren, que sientan, que se empapen del ambiente brasileño en esta Copa Confederaciones. Puede ser un gran aliciente para llegar plenos a la fiesta grande del año próximo. Pero antes, hay que demostrar de qué están hechos y si son capaces de volver a levantar la copa, como ya lo hicieron en el 99.

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